Hola, querida extraña.
Suena raro decirte así, pero nos eliminamos de todos lados hace poco, y creo que el título queda bien.
No sé cómo sentirme respecto a ti, porque te he soñado estos últimos días, te pienso en el momento menos esperado, te escucho en canciones que no puedo enviarte.
Estoy por presentar mi libro, el mismo que tú me motivaste indirectamente a publicar. Te dejé una copia en la librería, tiene un post it con tu nombre y no sé si pasarás por él o no, no quise escribirte para informártelo porque estaba de más de mi parte. Cualquier cosa a estas alturas se siente “de más”, porque pude expresarte lo que sentía en su momento. Ahora, no sé hacia dónde dirigir lo que surje cuando recuerdo cómo me hacías reír, o cómo era acariciar tu rostro, besarte, y dejarme llevar por el momento, mismo que nos impidió hablar tantas cosas y justo cuando empezaba a sentir cosas por ti, me enteré de que había alguien más en tu vida.
A estas alturas, hay una mezcla de decepción, duda, afecto, añoranza... son dos lados opuestos por los que fluctúo cuando te pienso, y te quiero decir que te extraño, pero también que no quiero volverte a ver... o que quisiera sacarme por los poros lo que sea que sigo sintiendo cuando apareces en cualquier presentación.
Porque, al final, la parte más triste es que sigo sintiendo, sigo hablando de ti y el duelo relacionado a ti en mi terapia semanal. Sigo pensando en ti cuando voy a casa de la amiga que tenemos en común y sé que ya no te aparecerás a los eventos grupales. Sigo pensando en ti cuando me voy a dormir por la noche, sabiendo que posiblemente tú ya estés en otra cosa, otra persona, u otros planes.
Me cuesta trabajo mantener mi palabra respecto a lo último que te dije: “te deseo lo mejor”, porque a veces me enojo contigo, con la situación, conmigo por haber cometido el error de no haber delimitado expectativas antes de endulzarnos el oído e irnos a tu cama. Pero trato, todos los días trato de recordarme los diálogos de Comer Rezar Amar: “si piensas en esa persona, mándale luz y bendición y deja ir ese pensamiento”.
Trato de honrar las lecciones que me dejó el vínculo que hubo contigo en vez de estancarme en rencores sin sentido.
Trato de regresar a mi presente, reconociendo que vivir en el pasado me trae sufrimiento, y ahí es en donde vives tú ahora.
Trato de soltarte.
Querido extraño.
Wow, después de vivir juntos , tomarnos de la mano, bañarnos, dormir uno al lado de otro, después de ser tan íntimos ahora somos dos extraños que compsrtieron un pedacito de vida.
Estamos a punto de cumplir 1 año sin vernos, me gustaría decir que este año pude soltarte. Pero sigo contestando tus mensajes que cada vez estoy más segura que llegan por el gusto que tienes por tener mi atención.
Hay días buenos y días malos , a veces me cacho con la esperanza de que vengas a verme y me digas que me amas. Hasta cuando,¿ hasta cuando dejaré de darte el poder que tienes sobre mi? Ya no puedo permitirme estar ahí en ese lugar.
Dejame ir, durante este año te eh tratado de soltar más de las veces que tengo contadas y justo cuando voy mejorando, ¡regresas! Y tonta por dejarte entrar después de haberme demostrado una y mil veces que no soy yo lo que quieres para ti.
Suéltame ya, a lo largo de este tiempo solo estoy segura de una cosa; tú que decías amarme más haz sido más fuerte, haz logrado seguir y estar con alguien más y yo sé que regresaras a estar con ella nuevamente, no tengo dudas.
Pero sigo preguntándome , porque diablos regresas, aunque mi pregunta debería ser, porque te permito volver? No tengo la respuesta, tal vez es mi herida de querer ser la elegida!
Pero seamos sinceros, no soy lo que quieres y tampoco soy un Pokémon que tiene que esperar a que alguien se decida por ella, pero así me siento. A veces quisiera poder ver lo que soy y el valor que tengo atraves de mi y no sentir que si tu me quieres valgo y que si no lo haces no soy valiosa.
Te amo pero ya vete de una vez, tu sabes lo que causas en mi porqué te lo eh dicho. Y de tu parte siempre encuentro un “ no se que decirte” o peor aún no dices nada.
Me estás matando H. estoy congelada en el tiempo sin vivir mi vida esperando que regreses a vivirla conmigo.
Vete de una vez! Porque siendo sinceros tú ya no eres la persona de la que me enamore....
Querido extraño,
O querido abuelo. Casi ni te recuerdo. Te fuiste hace años, era muy pequeña como para tener muchos recuerdos de ti, y tu enfermedad no te permitía hacer todas esas cosas que hacen los abuelos con sus nietas.
Igualmente, te extraño, aunque apenas te recuerdo. Recuerdo dónde estabas cada vez que íbamos a tu casa, recuerdo algunas risas en familia y verte enfrente mío en la mesa. Y como esa silla se ve vacía cuando paso por ahí. Casi no hemos vuelto a reunirnos ahí, porque el vacío es muy notable. Recuerdo el día que me dijeron que te fuiste. Te echo de menos, y me encantaría poder recordar más cosas. Poder haber tenido más momentos contigo. Recuerdo la última vez que te vi, y ojalá haber sabido que era la última, porque te habría abrazado mucho más fuerte.
Te extraño y te quiero. Y te admiro y te respeto. Y te quiero muchísimo por querer tantísimo a la yaya. Porque he leído las cartas que le escribías para expresarle cuánto la querías, porque te era más fácil expresarte por escrito que con palabras. Me gusta pensar que he heredado eso de ti, y es hasta significativo escribirte aquí. He visto a la yaya romperse y recomponerse. La he visto volver a la vida, pero sin olvidarte ni un solo momento, y recordándote siempre. Y estoy muy orgullosa de ella, y muy agradecida a ti por el amor que se nota que le diste, que aún ahora sigue sintiendo.
A veces pienso en cómo nos llevaríamos ahora. En si estarías orgulloso de mí. Quiero pensar que sí, que tendríamos una muy buena relación. Quizás en otro mundo no tengo envidia de las chicas con sus abuelos. Quizás en otro mundo no te fuiste tan pronto. Quizás en otro mundo nos habría dado tiempo a pasar más momentos juntos. Quizás en otro mundo no tendría que escribir esta carta para decirte que te quiero, porque nos veríamos cada domingo.
Te echo de menos. Muchísimo. Hoy me he encontrado pensando en ti y las lágrimas se deslizan por mis mejillas en medio de la noche, mientras todos duermen. Te lloro porque te quiero, y te echo de menos. Veo a todas esas niñas con sus abuelos y odio a la vida por hacer que te fueras tan pronto. Sé que siempre habrá un pedacito de ti en mí.
Un beso allá dónde estés, yayo. Te quiero
Carta a un extraño.
Hoy te escribo sabiendo que nunca llegaras a leer esto, te escribo desde la intimidad de mi corazón, donde solías habitar hace unos meses.
Siempre me arrepentiré por haberte destrozado el alma, por convertir tus preciosos ojos pardos en mi castigo, ya que, jamás me volverán a mirar con dulzura y cariño, por no saber gestionar lo que sentía y tomar decisiones muy hirientes.
Fuiste y serás siempre el primer amor de mi vida y solo me queda estar agradecida porque formaste parte de ella.
Ahora me toca a mi agachar la cabeza ,ver desde bien lejos como lo que todo que me contaste en la almohada algún día se hace realidad,porque sé que lo vas a conseguir y seré un pequeño aplauso que no hará mucho eco.
Tal vez así estaba destinado a ser y quizás solo ha sido un aprendizaje de que toda acción tiene su reacción ,pero créeme cuando digo que se que es de los errores más grandes de mi vida y que siempre serás una herida abierta en el corazón.
Ojalá volver a cruzarnos y que tu alma me haya perdonado,no para pedirte ni exigirte nada, si no para no vivir con la tortura de que allí fuera hay un extraño ,con los ojos pardos más bonitos del mundo y que en su momento solo me miraban a mi, odiándome.
Te quiero y te recuerdo cada vez que miro al cielo,E.
A veces, el dolor de perder a un amor puede ser muy fuerte, pero considero que perder ese mejor amigo con el que tenías toda la confianza y cariño duele aún más. Y me sigue doliendo perderte a ti, a pesar de que fue hace años, cada vez que te veo, que nuestros caminos se cruzan, mi corazón pesa, pesa tanto que quisiera ir corriendo a abrazarte, mientras hablamos horas y horas sobre lo mucho que amamos a Gustavo Cerati.
Recuerdo la vez que tuve un terrible día, me habían dejado y estaba sola en la calle caminando a tu casa, el cielo empezó a nublarse y empezó a llover. Me sentía la peor persona. Te llamé para que me abrieras, estaba en shock, pero cuando te vi y me preguntaste como estaba y por qué estaba empadada, yo exploté. Lloré, lloré tanto que viniste a mi corriendo a abrazarme y darme consuelo sin importar que yo estuviera mojada. Me abrazaste con fuerza y no preguntaste nada, solo tu compañía fue el consuelo más grande que tuve y ahí pensé que tu eres la mejor persona que he conocido en mi vida.
Luego de que me calmé, me hiciste reír con tus chistes raros, pero luego, me tomaste de la mano y me prometiste algo que yo jamás olvidaré. Me dijiste que en unos años, cuando yo esté exponiendo mis obras de arte con mucho orgullo, tú estarías ahí, apoyandome y dándome ánimos de seguir adelante; Y que yo, estaría en primera fila en sus conciertos, en el VIP y que estaríamos unidos. Que siempre me dedicarías una canción de Cerati y me guiñarías el ojo cuando estuvieras en el escenario.
Hoy te vi, desde la primera fila, como creciste, como tocaste. No me miraste, no me dedicaste la canción, pero estuve ahí para ti y cumplí mi promesa. Estoy tan orgullosa de ti, tan feliz de verte otra vez, una que otra lágrima salió de mis ojos al sentirme tan cómoda al escuchar tu voz de nuevo. Y quiero que sepas que seguiré apoyandote desde las sombras. Y aquí, escuchando aquella canción que siempre te preguntaba el nombre, recuerdo la linda amistad que tuviste conmigo y esperando el día del que volvamos a hablar con esa risa que siempre tenías.
Con mucho amor...
-La chica Cerati.
Querido extraño es una iniciativa de Lo que no digo en voz alta. Todos los viernes comparto entre tres y cinco cartas nuevas.
Ojalá estas cartas encuentren su destino, pero estoy segura de que ya escribirlas aliviana mucho el peso ❤️🩹 Muchas gracias a quienes las enviaron, por abrir sus corazones a este proyecto.
Podés enviar la tuya —con tu nombre, un seudónimo o totalmente anónima— al mail cartas.queridoextrano@gmail.com o con el botón de abajo.
¡GRACIAS por llegar hasta acá! Si sentís que mis palabras resonaron con vos, te invito a suscribirte para no perderte lo que viene. También podés dejar un comentario o compartir: así ayudás a que mis palabras lleguen a las personas correctas 🫂 ✨ 💌


